Tuesday, March 25, 2008

La Tormenta Perfecta, 5 de octubre de 1979


Relato de una tormenta épica en el mar de montjuïc, un mar experto en ponerse loco en cinco minutos y luego al cabo de unas horas hacer ver que aquí no ha pasado nada. El peñón de montjuïc desde siempre ha sido una montaña que atrae a las tormentas, y las borrascas. Es una especie de paso de magallanes en pequeñito. Y es por eso que en caso de tormenta, cuanto mas lejos mejor.









Ochenta Litros de agua en una hora.Inundación total, vientos arrancando palmeras y el puerto cerrado a las naves. No se puede entrar.



El 5 de octubre de 1979, llego un frente que arrasó Barcelona. Pasó una cosa que yo nunca había visto, habían cerrado la bocana, la única que había en aquella época, pues ahora hay dos. Y no se podía entrar. La señal náutica lo indicaba claramente, se levantó un vendaval que duró unas horas que amenazaba con romper las amarras de todos los buques del puerto de manera que dieron orden de desalojo. Todos los buques de carga o pasajeros debían hacerse a la mar, no había sitio seguro para ellos en el puerto de Barcelona. 80 litros en una hora, árboles arrancados, barcelona sin luz. Accidentes en autopistas, camiones que salieron volando tras cruzarse en la carretera, choques multitudinarios y una tromba de agua bíblica. Jz estaba casi entrando con su barquita a vela, con el motor fueraborda, por la bocana cuando se encontró que todos los buques se habían puesto de acuerdo en salir a la vez abandonando la dársena sin demora alguna. Durante aquellas horas de espanto solo se podía hacer una cosa, capear la tormenta o correr el temporal, siempre viendo de no acabar con las reservas de carburante... Con el foque flameando y la escota de la mayor en la mano, pasaban las horas haciendo bordos, siempre con el espigón a la vista en la lejanía. Cuando subía la racha había riesgo de zozobrar. El temporal se sumó a la corriente y el viento. La corriente y las olas rompían y pasaban por encima del casco sin ningún tipo de problema. La cabina estaba cerrada y las escotillas también. Había agua chorreando por todas partes. Cuando la racha subía el barco escoraba notablemente y había que amollar totalmente la escota de la mallor siempre intentando aproarse al viento. Aquello era peor que lo de pearl harbour. El barómetro bajaba y bajaba. Un caos total y una cavalgata continua de buques abandonando el puerto viejo de la ciudad condal, sin remolcador, ni práctico ni nada de nada, a pelo. Todos los buques tenían orden de zarpar, pues en caso de peligro los buques de carga o los de pasajeros no están seguros en un puerto que se puede convertir en un horno gigante en caso de una explosión de carburante que sin lugar a dudas podría provocar una explosión en cadena. No os podéis imaginar el problema que supone tener un canguro sumergido en medio del puerto. Estorbaría al tráfico y por tanto estorbaría en el canal. Obvio!

Wednesday, March 05, 2008

Cocó en el distribuidor de Carburante


El distribuidor de carburante del puerto de Sitges, estaba en el mismo sitio donde esta ahora, en una de las puntas del espigón, en la parte de adentro. En aquel tiempo había un recinto reservado para que pudiere posarse un helicóptero, justo al lado de las mangueras para distribuir carburante. Allí había un letrero que decía "prohibido bañarse y pescar" que era justamente lo que mas me gustaba a mí hacer en aquel puerto, todavía de agua limpia y cristalina y con relativamente pocos usuarios. Pensar que hoy en día la densidad de amarres se ha doblado. Aunque luego no los usen... Lo de siempre.
Te podías bañar, saltando desde cualquiera de los muelles a modo de trampolín de manera que matábamos el tiempo saltando por encima de cualquier cosa para luego caer al agua y seguir chapoteando. Debo decir que un motor en marcha era peligrosisimo para cualquiera, ela aquí alguna de nuestras muchas arriesgadas acciones descerebradas. Aparte del peligro de las hélices en movimiento, era divertido pasar por debajo de los cascos de los barcos vacíos o de los pantalanes pues el paisaje era muy surealista. Ves el mundo desde abajo, un mundo que los que están arriba nunca han visto. Es el otro lado de la luna, por decir algo. La ingravidez llebada al grado sumo. Poneros en mi lugar y pensar lo que es ver el mundo submarino, que nunca han visto los de arriba. Ves los barcos al revés. Por no hablar de los ruidos y sonidos que se transfieren por el agua, dentro del puerto. Motores que funcionan, gruas que se lamentan, un grifo que llora o una moto que pasa justo por encima, en el muelle. Cocó todavía era muy pequeña y la cosa era todavía de otro modo, en "ese modo" en que ves las cosas cuando todavía no has pasado la linea de los 12 años. Ves las cosas de otro modo y solo tienes tiempo y ganas para meter cangrejos y gambas en un cubo. Extraño punto de vista el mío ¿verdad? Lo cierto es que mi viejo se hartaba solo de gambas y cangrejos que yo y mi hermana pequeña -que todavía siempre me acompañaba- agarrábamos haciendo verdaderas acrobacias de trapecista mientras remábamos o nos colgábamos por debajo de muelles, palancas y pantalanes. Que tiempos aquellos!! El mas grande sujetaba al mas pequeño quien se colgaba cabeza abajo para ver que se veia por debajo del muelle. El que estaba colgado le contaba al de arriba lo que veía justo debajo de las pasarelas de hormigón. lapas, cangrejos, peces o tal vez un billete de veinte duros que pasaba por ahí... a veces desde mas arriba se veian cosas que desde mas abajo no se veían debido al reflejo del agua y el gasoil. a veces pedíamos refuerzos a otros chicos que conocíamos y repartíamos el botín.
foto: barco holandés con bici y todo, uno de esos de canales con mastil y orzas abatibles para pasar por debajo de los puentes de los canales. Todo, todo, de madera. foto superior: atunes de litoral.





El Atún, Claro, calvo. Yo siempre cuento lo mismo, que este atún tan grande fué el segundo de dos hermanos gemelos que picaron una tarde camino de Andratx. Muy atrás estaba Masnou y Badalona, y nosotros que somos la "familia cañas" ese día solo trasportaba conmigo una caña de 15 euros comprada en el lídel. Una caña barata barata de esas que son de saldo, y con la que me he hecho todo el Tirreno y el Ionio (Jónico, en castellano). Por cierto, yendo de camping no se pesca nada. Pero ahí estaba yo gobernando un "50 pies" con dos ruedas en la bañera (dos timones) y una cabina del tamaño de un camión. Venía sonando un cd de Sardanas que mi amigo Joan había puesto, ya que el toca en una cobla, o como se diga, y compone arreglos sardanisticos, que no sardos. Si bien es cierto la caña dejaba mucho que desear, el hilo era nuevo, uno de 0.60 a prueba de bombas (22kilos) y el carrete tampoco tenia mucho tiempo. un carrete grande de lanzar de esos de las grandes superficies tipo decatlon... El caso es que el carrete tenia el freno divinamente regulado y como siempre, el primero y el segundo atún me pillaron dentro de la cabina, seguramente estirado, en posición horizontal, que es como navego de dia, pues de noche me gusta andar en el gobierno. El sol caía, íbamos a vela, a 10 nudos, bastante rápido para el que no los haya pillado nunca a vela, y el viento andaba a favor, justo lo que había dicho el parte metereológico. El "parte" incluso acertó con la hora a la que el viento, el mar y las olas iban a rolar... el resto fué pan comido, al bicho en questión hubo que marearlo casi media hora, pues al clavarse los anzuelos el atún se puso de muy mal humor, casi me vacía la bobina del carrete; solo que muy hábilmente le apretaba el retén del freno cuando veía que me quedaba poco hilo para que no me dejase sin sedal que darle si se ponía pesado de verdad. Así fué como me pasé todo el rato dándole hilo cuando se enfadaba y como recogía el que podía cuando veía que a Rodolfo, que era como se llamaba el atún, le daba por tirar menos. En una de esas el bicharraco adelantó el barco por estribor. -" por ahí va, por sotavento"-. Se llebaba el hilo de mi bobina en sentido contrario.

En el barco el escándalo que armaba la chicharra del carrete cuando el bicho tiraba había causado mucha espectación. Y fué comentario continuo a bordo que nadie había visto jamás un atún de esta especie de aquel tamaño. Fué el primer viaje que el Max hizo conmigo y se pasó todo el viaje bomitando, día y medio. Habíamos cenado un pizza y al tío no se le ocurre otra cosa que bomitar por barlovento, todo el mundo sabe que el viento te devuelbe el bómito encima, y que hay que hacer las necesidades por sotavento. Por la mañana al alba, a mí me parecía intuir la silueta de la isla de Mallorca, y el gps de la consola corroboraba que no iba errado. Seguíamos escuchando a la copla del Joan. Sardanas. Se había quedado el cd puesto toda la noche.

Por la mañana veíamos muy temprano la silueta de la isla de Sa Dragonera, y de hecho la pasamos dejándola a estribor. Navegábamos a vela con el viento amurado a babor, con todo el trapo, que dicho sea de paso hoy en día es mas bien escaso. En mi tierna juventud el trapo era mucho generoso y tenía el doble de superficie por lo que era fácil meter la regala (la borda) por debajo del agua, e incluso la punta del palo, cuando escorábamos demasiado. Eran otros tiempos de barcos mas fuertes, mas pesados, y mucho menos pijoteros, sin tanto aparatito electrónico, sin tanta ducha y pantalla plana panorámica. Por no hablar del radar. Antes se navegaba de oído y sabías lo que te habían enseñado de pequeño a base de tener solpresas y sobresaltos. Ahora no hay tiempo para la improvisación. Tanto radar y tanto parte metereològico por satélite en tiempo real. Por no hablar del móvil, maldigo a su inventor. bip bip.

Dejamos la primera punta de Dragonera atrás pasando por una especie de estrecho con un pedrolo en medio bastante grande que invita a accidentarse a quien no lo haya visto en la carta. Tiene un nombre el pedrolo este pero ahora no lo recuerdo, la parte que asoma es colosal. Desde allí llegar a Andratx es un paseo de niños. Allí paramos a recoger a un pasajero ilustre, que todavía no sabía que se pescaba en un trayecto que el hace a vela muy seguido. Y tras repostar gasoil, seguimos para Ibiza, camino de Santa Cristina y la isla de Sa Conillera. 050308.

Thursday, February 28, 2008

El Gorg Blau, curriculum de una musaraña


El Gorg Blau era un barco viejo, de madera, que ya en los setentas no era ni asomo de lo que fué, tenía dos palos, estaba aparejado en "quetch", con mayor y mesana. Iba a vela y a motor, tenía un pequeño timón de rueda a la antigua usanza que se manejaba sentado a horcajadas sobre el tambucho del mismo. El motovelero tenía un casco cuyos tablones rechinaban como si se fuesen a romper cada vez que subía la racha de viento, cuando escoraba todo el barco crujía de proa a popa, era como una enorme orquesta de grillos quejándose. Era muy siniestro. Todos los tablones del barco hacían ruido, era como si el barco se fuese a romper en cualquier momento. Era un barco muy antiguo que en aquella época ya tenía cien años de edad. Todo era viejo en aquel barco, hasta el motor que funcionaba con gasolina era viejo, todo el mundo sabe que la gasolina es terriblemente inflamable, y en un barco de vela de casco y aparejo de madera lo es más aún. Aquel motor hacía un ruido muy particular que lo hacía muy suyo y lo diferenciaba de los demás motores, y hacía unas columnas de humo negro que eran muy molestas cuando el motor arrancaba en frío.

Era un barco que se tripulaba en familia de manera que siempre había algún tripulante de paso y un montón de niños, a parte de los habituales. La gente se apuntaba a un bombardeo, tal vez fiándose del patrón sin pensar los riesgos que conlleva la navegación. Un día dijeron todos "vámonos a Masnou" y salimos de Barcelona, yo con menos de 6 años, la familia y unos amigos. Y al salir de la bocana de Barcelona antes de llegar Masnou, se formó una de las famosas tormentas de Montjuic. La Montaña de Montjuic es experta en acumular borrascas y borrascones. Antiguamente para llegar a la bocana te tirabas una eternidad, por lo que a veces decidías seguir y no volver. Además dice el saber popular que hay que alejarse de Montjuic en caso de tempestad pues en mar abierto el mar es menos bravo, aunque las tripas te digan lo contrario.

Como que habían niños pequeños a bordo a la preocupación habitual se le sumaba el peso de la responsabilidad de los pequeños. De manera que decidimos "meter motor" para llegar antes a puerto, y fue así como forzando la máquina del motor, que se rompió un manguito de la refrigeranción y el motor se calentó. El motor seguía calentándose y calentándose, hasta decir basta, y se quemó. El motor que era de gasolina, y no de gasoil, empezó a sacar un humo negro aterrador, la sentina y la cabina estaban llenas de humo y el motor se estaba quemando. Y fué así como entramos a vela, atravesando el borrascón , por la bocana del puerto de Masnou a bordo de Gorg Blau, aquel velero de madera, aparejado en "quetch" con palo mayor, botalón y Mesana y cuyas tripas de madera crujían mientras en barco daba pantocazos para abrirse paso a través de las olas. Es normal en un barco de madera viejo que de vez en cuando se rompa alguna tabla de madera producto de la tensión de los obenques, la jarcia o el aparejo. El problema es cuando el tablón que se rompe está bajo la linea de flotación. (ver "Shakelton, atrapats en el gel", y como el barco "el endurance" se parte por la presión del hielo. emule.).

Los pequeños se mueven dentro del barco agitados por mar, que a su vez agita el barco como una cocktelera. Navegando con Mar Gruesa:

Una aventura mas vivida en familia , y de como entramos a toda vela pitando en la bocana de Masnou con medio barco ardiendo... cosas de la tierna infancia. Yo era muy pequeño y no me acuerdo bien de todo. Lo que si que recuerdo es como un enano de mi tamaño en aquel tiempo iba a merced de las idas y venidas de las olas de manera que cuando el barco subía la ola, me deslizaba inevitablemente sobre los asientos de madera de la bañera en dirección popa, mientras que cuando el barco bajaba la ola me deslizaba peligrosamente en sentido opuesto, hacia el tambucho de la cabina. Hasta que alguien se dió cuenta que en una de esas iba a salir volando por la borda, de manera que el piloto me agarró por el pantalón entre mis idas y venidas y me quedé junto a él todo el trayecto que quedaba mientras que con la mano izquierda llevaba el timón. Era mi viejo, el capitán Alatriste (por lo Flamenco) que se había hecho con el timón al ver como se levantaba el mar. Auto-bio-grafiquísimo.

Una de tantas. besitos, Juancho

nota. pantocazo= dícese el golpe que reciben las tablas del pantoque del casco, cuando la proa desciende tras emerger de la ola. Es como una especie de barrigazo contra el agua, que tiene un sonido corto y seco. Es propio de la navegación a vela "con escora" y viento fuerte.

Monday, February 25, 2008

Anécdotas del Teleférico o Transbordador Aéreo de Barcelona







Clases de tango en el Maremagnum, SUNSET BAR. todos los Domingos de 17 a 18 hs.

Fecha/Profesores/Contacto
03/02/2008 Claire y Dario http://www.corazondetango.com/
10/02/2008 Chechu chechulinga@hotmail.com
17/02/2008 Graciela y Osvaldo http://www.pasionaltango./com
24/02/2008 Raul Mamone http://www.tangosurbarcelo/na.com
02/03/2008 Carlos Baruque http://www.barnatango./com
09/03/2008 Dan i Rubén http://www.tangopantera./com
16/03/2008 Toni Barber http://www.tangobarcelona./com
23/03/2008 Claudio Crescente crescente11@hotmail.com
30/03/2008 Diana y Claudio http://www.claudiofrost./com
06/04/2008 Gisela http://www.tangoneta./com
13/04/2008 Josep i Teresa http://www.yobailotango./com
20/04/2008 Claire y Dario http://www.corazondetango./com
27/04/2008 Diego y Pilar http://www.vadebaile./com
04/05/2008 Carmen Cubero http://www.tintaroja./net



ANECDOTARIO DEL TELEFERICO DEL PORT VELL

En el año 31, tres años después de la exposición del 29 se inagura el servicio. Años después se desploma una de las cabinas, cayendo al mar, el impacto contra la superficie del agua, desde una altura entre los 78 y los 102 metros es letal.

Durante la Guerra Civil se pone un nido de ametralladoras en lo alto de la torre central del transbordador aéreo, para controlar desde arriba el tráfico aéreo y el enclave estratégico. durante los intensos bombardeos se corta el cable cayendo una de las cestas al mar. en aquella época el trayecto era mas rápido que ahora y había que hacer transbordo en la torre central, por lo que habían cuatro cestas. tras el accidente se cedió una de las cestas todavía sanas, al aéreo que sube a Montserrat, después lo trajeron de vuelta al Port Vell.






Los americanos se la meten contra el cable:
En agosto de 1957 tuvo lugar un luctuoso hecho que creó una gran expectación entre los ciudadanos. Durante unas maniobras, un helicóptero "Sikorsky" de la armada de los E.E.U.U. tropezó con los cables aún tendidos, cayendo en las aguas del puerto destrozado y pereciendo sus ocupantes. Este es uno de los mejores inventos que ha habido después de los sanfermines.



Volviendo a la guerra civil, hubo un tiempo en que los cables fueron retirados. El cable cuelga a unos 100 metros de altura mas o menos.
En la época moderna un padre desesperado se sube al cable y se queda colgado reibindicando el pan de sus hijos. El hombre desesperado no se baja hasta que no le den una solución. Para hacer sus nesesidades el hombre asoma el culete por el pantalón a lo que el público catalán contesta "oléee",al ver bajar la mierda sin apartarse. Dice el saber popular que el viejo repitió la situación una vez mas consiguiendo "un empleo mas estable". El padre Jacinto le dice "no seas burro que te vas a caer". Pero el tío está muy desesperado. Se ve que había trabajado en un circo o algo así, como mi amiga (aquí veis como el catalán consigue rentabilizar el numerito obteniendo un aumento de sueldo a base de enseñar el culete de cara al mar, para que no digan después que somos poco creativos). Queremos que nos devuelvan a nuestros abuelos!! (léase en argentino).

En ambas torres siempre hubo un restaurante pero en la actualidad, estamos aún pendientes de que recuperemos "el otro", de la torre central, llamada Torre de Jaime I (119 metros). La de la Barceloneta, la torre de San Sebastián tiene 86 metros de altura.
Hay una película en que sale el abandono y malestar de la infraestructura en los años 50. "El Fujitivo de Amberes", Miguel Iglesias, 1954.

Recientemente se han caído dos cabinas, en los años 90, debido al viento fuerte, pero no fue en este funicular del port vell, sino en aquel del Poble Sec, que también sube a Montjuic (monte judío, enclave de un cementerio hebreo). Y los artículos son del mismo día del diario el mundo, on line.

Mas de lo mismo: A principios de los años 80, hubo un padre de familia, que con la injusta pérdida del empleo y ante una familia que mantener, trepó por los cables y se mantuvo colgado en señal de protesta durante varias horas creando cierta expectación. Una vez rescatado y en vista de que luego desoyeron su queja, volvió a las andadas poco tiempo después y volvió a colgarse, aunque ésta vez acabó consiguiendo un empleo de barrendero en una población del Llobregat. Ésta es la misma historia que me contaba mi abuela mientras me hacía bogar por las infectas aguas del Por Vell (no teneis ni idea de la de roña que había en el agua del puerto viejo hace veinte o treinta años, había de todo. Hasta un barco hundido apollado en el fondo, de manera que pasabas remando entre las chimeneas, frente a Colón. Pobre Colón! Nadie nunca supo que era Mallorquín o Cartógrafo, o ... oh !). Articulo publicado recientemente...

foto: En los años 30.
Descontrol, confusión y frenesí: Mi abuela se casó dos veces.
Yo en el mismo sitio, junto a "la torre" en 1973 o 1974. No se no se. En esta época yo ya manejaba la caña del timón, las drizas, el amantillo y las escotas, y me enrolaba con quien fuere para salir a navegar o a recoger el palangre. Eran épocas gloriosas, de descontrol, confusión y frenesí. Imagínense a alguien tan pequeño, paseándose por un lugar tan marinero, con los riesgos y aventuras que cada día conllevan, sea a remo, a vela, o jugando con el perro de los del puerto. El perro se llamaba "León", un pulgoso que siempre comía paella, pasada, pero paella. Luego fuimos tres hermanos y no dos. Pero mi hermana pequeña no era tan aventurera como lo fuimos los otros dos. con mi hermana mayor, quizás por que me llevaba cinco años, las cosas eran diferentes. Aunque ninguna de las dos supieron nunca hacer un mísero nudo marinero. Era yo quien cuidaba de ellas en el barco. Te lo inculcan desde pequeño. De manera que la pequeña llevaba siempre a su hermano salvavidas detrás... Mi hermana pequeña de muy pequeña la subía conmigo en un optimist del club, ella tenía miedo, se le notaba en la mirada. No paraba de moverse de manera que yo no podía mantener el barco estabilizado. Imaginaros si éramos pequeños, para entrar en una caja de cerillas con 4 mts cuadrados de vela. Mis padres venían detrás... pero mi hermana nunca consiguió navegar a vela sola. Era muy pequeña y además no estaba por la labor. A remo, en una neumática que tenía llamada "Alevín" las cosas eran diferentes, ella estaba mas tranquila conmigo, aunque era en otras épocas mas tardías y ella era un poco mas mayor. Pescábamos gambitas a la hora de la siesta, bendita la hora en que me dejaban en paz hacer y deshacer a mis anchas. Pasaba por debajo de los muelles, aprovechando el poco tamaño de mi cuerpo y la poca altura de la borda del "Alevín". Agarrábamos todo lo que pillabamos; gambas, cangrejitos y cangrejos. Y algún billete de 20 duros que flotaba por el agua. Marta era experta en pillar insolaciones, era muy pequeña y el sol pegaba fuerte en verano.

Las cosas eran divertidas en una época de padres alocados, y aficionados a las fiestas y el deporte. Gente muy intrepida, sin duda. y con mucho coraje. No hay que tenerle miedo al mar, solo respeto. En la foto estoy poniendo una de mis caras para hacer reir a mi hermana.


Thursday, January 31, 2008

Neuchatel - Chasseral


El Prat










Sofia
Le Lac
Gianlucca
Antonello


Avec la tribe


Didier et Antonello

El Tigre de Mompracem (emilio salgari)

Los Alpes, jz copyrights


Anton + MT


El Valle para miopes


Cepo y cía naviera estatal
El angelito pesa casi 120 kilos y hace cerca 193, por si alguien duda del tamanio del tunido...
es grande, muy grande !! el tunido, digo, el primero de la traca de la temporada pasada...
pesca de altura con embarcaciones deportivas...




El teletubbie con sus esquies (acentos omitidos)...

Diaris de una Vacacicleta (2)
























































Un hombre de verdad ... (fan fatal)